Si entro despistado, entre los tres me c...
Un fuerte ladrido alertó a Laureano Muñoz de que algo andaba mal en su finca. La noche del lunes, en torno a las 21 horas, acudió a la vivienda con terreno que tiene en la carretera de Alguazas a Ceutí para dar de comer a sus dos pastores alemanes. «Una de ellas vino hacia mí, pero a la otra no alcancé a verla», relata. «Grité su nombre pero no respondió». En ese momento, un gruñido cercano le alertó del peligro. «Me asomé un poco y vi un perro que no era el mío, un pitbull»....