Si entro despistado, entre los tres me comen

Un fuerte ladrido alertó a Laureano Muñoz de que algo andaba mal en su finca. La noche del lunes, en torno a las 21 horas, acudió a la vivienda con terreno que tiene en la carretera de Alguazas a Ceutí para dar de comer a sus dos pastores alemanes. «Una de ellas vino hacia mí, pero a la otra no alcancé a verla», relata. «Grité su nombre pero no respondió». En ese momento, un gruñido cercano le alertó del peligro. «Me asomé un poco y vi un perro que no era el mío, un pitbull». A la mañana siguiente, los empleados de la perrera lograron sacar de su terreno a tres perros pitbull -una raza considerada como potencialmente peligrosa- que durante horas mantuvieron en vilo a esta familia y que acabaron con la vida de uno de sus canes. Este vecino de Alguazas ya ha denunciado ante la Guardia Civil estos hechos, pero los canes no llevaban microchip y aún no ha aparecido ningún dueño de estos animales. Además, Laureano ha distribuido fotografías de los perros en varias clínicas veterinarias para tratar de dar con sus propietarios. «Si entro despistado, entre los tres me comen», lamenta.

Puedes leer la noticia completa en La Verdad de Murcia