Conmovedora historia en Esprineco Hobo

Conmovedora historia en Esprineco que ha llamado la atención de los medios de comunicación, concretamente de la 7 Televisión Murciana, quien relató la noticia al recupéralo de su lugar de caída y ahora visitó las instalaciones de nuestro núcleo zoológico en Mazarrón para entrevistar a nuestros cuidadores.

Se trata de Hobo, un mastín de avanzada edad que cayó en una arqueta donde permaneció varios días atrapado. El animal presentaba lesiones por todo el cuerpo, por la caída y sus intentos desesperados por trepar y salir de lugar. La arqueta era muy estrecha, y tenía una gran profundidad.

Gracias a la intervención de Pedro, el encargado del personal cuidador de Esprineco, que logró sacarlo del angosto hueco sin lesionarlo más. Hobo pudo salir y disfrutar de todos los cuidados para comenzar a recuperarse. Nos cuentan que el animal estaba letárgico, apenas reaccionaba y no podía andar. Hobo salvó la vida de milagro.

Pedro lo subió cuidadosamente a su furgoneta especialmente preparada para el transporte animal y lo llevó directamente al Botiquín Veterinario del núcleo zoológico de Esprineco, donde fue atendido por nuestro veterinario master en clínica de pequeños animales, Antonio Olmos. Su actuación fue clave para que el animal salvara la vida por su rápida intervención.

D. Antonio nos comenta que el perro llegó a la clínica en un estado lamentable y con un shock profundo, con posibilidades dudosas de supervivencia. Lo que más le preocupaba era el estado de su funcionamiento renal, elemento clave para saber si el perro sobreviviría o no, ya que las primeras analíticas renales no dieron resultados demasiado esperanzadores. Pero los cuidados médicos veterinarios, la dieta, el descanso y la fuerza de la naturaleza, hicieron que Hobo comenzase su lenta recuperación durante dos meses bajo los cuidados de Esprineco.

Ahora, Hobo dispone de su propia parcela que es bastante grande, donde es aseado y alimentado a diario, y recibe el cariño y atención que necesita tanto de sus cuidadores como de los voluntarios que le visitan todas las semanas. Hobo por fin va a poder llevar la vida feliz de jubilado que se merece.

Estamos muy agradecidos de que esta historia haya tenido un final feliz.